sábado, 14 de julio de 2012

KAOS AND ROAD


(Esto ocurría alrededor del 11,12 y 13 de Junio, si voy con un mes de retraso)
Una de las calles que te ofrecen salida al Kaos
Si, así es como debe de llamarse esa maldita calle. Kaos and road. No sé si es manía, asco, desagrado, mal entendimiento, no lo sé. No consigo entender esa calle. Es una calle solo para turistas. Alcohol, comida, ropa, drogas, baratijas y sexo. Eso es todo lo que encuentro en esa calle. No, no consigo entender porque volví allí. Bueno si, porque no sé dónde puedo encontrar otra cama a ese precio, y tampoco es muy barata. Bueno la cosa es qué llegamos allí y se nos hizo tarde para ir ha hacer la visa, así que pasamos el día dando vueltas alrededor, comiendo, durmiendo, sudando, porque hace un calor infernal, y por la noche, como no había otra cosa que hacer, compramos cerveza. Creo recordar que costaba como un euro la botella de 2/3. Cogimos una cada uno, yo me emborraché, Marine decidió que pilláramos otra ronda y yo dije que me volvía a casa. Que eso estaba lleno de sacacuartos, que mejor nos la tomábamos en casa tranquis, con musiquita. Bueno después de media botella más yo dije que me iba a la cama, que estaba borracho. Así estoy, con un litro de cerveza y me toca irme a la cama. No quiero pensar que sería de mí si volviera a España. Quizá volver a los zumos de manzana por la noche, a buscar botellas de cola, a recordar pillar mi bebida porque la “sin” está pensada para la “con”. Nada, yo paso de eso. Mejor me busco la vida por aquí, o  me busco un mejor plan que el botellón para las noches que sueño con Madrid. Pero volvamos a Tailandia, la cosa estaba en que no sé si es por la glicerina, o porque medio borracho era la única manera de soportar aquella historia, o porque me dije- mira mejor que beberte 4 botellas, y gastarte toda esa pasta, ponte borracho fácil y olvídate de todo. Y que sea lo que la vida quiera. No, no fue un gran plan, aunque me lo pase bien haciendo el tonto con Marine, al final siempre hacemos lo mismo, el tonto y nos lo pasamos muy bien.
4 carriles en cada direccion, a veces, para cojer el bus te toca cruzar 2 carriles, porque  para en mitad de la carretera
Al día siguiente nos toca ir a la embajada india, otra aventura. Aquí no hablan mucho ingles, pero por alguna razón entendemos que bus debemos de coger. Cogemos el susodicho bus, y al poco nos dicen que no, que no  es este bus. Ósea es este bus, pero no este en concreto. Que es de otro color. El color amarillo va por la autopista, tenemos que coger el azul, o eso recuerdo, que lo mismo era rojo, que es el que va por la calle. Nos bajamos y allí no pasan más buses. Nos dicen que la parada está en la calle paralela, en la paralela nos dicen que no hay buses, luego nos mandan al sitio donde nos hemos bajado, y así pasa el tiempo y nos quedamos otro día estancados en Bangkok. Yo me harto de que nos manden de un sitio para otro (porque esa es otra, como no pueden admitir que no saben o que no pueden ayudarte siempre te dan una dirección, eso, o que como quieren parecer saber ingles pues te mandan a algún sitio, luego…ya te buscaras la vida) y decido que pillo un tuk-tuk. El primero me dice que 300, yo le digo 50 y me dice que adiós, pues hasta luego. El siguiente me dice que cuanto pago. Le digo que 50 me dice que 250, le digo 50 me dice 200, le digo de nuevo 50 y me dice que no, que muy lejos. Ya el siguiente le paro con más información, así que antes de que me empiece a comer la oreja con que está lejos y toda la pesca le cuento yo la historia, así que al final lo saco a 100, que es una pasta, pero lo prefiero antes que pasar otra noche en Bangkok. En el camino nos hacemos colegas, así que nos ofrecemos el trato mutuo. El nos da el lift gratis, y nosotros le llenamos el depósito. Esto es algo típico de aquí. Hay tiendas que les dan gasolina por llevar turistas, si compramos algo, se lleva comisión además. A veces, esto pasa casi como un timo, diciendo que hoy es el día de buda y no hay tasas o cosas así, o que el envío se hace gratis, o que hay un descuento del 10%, bueno, muchas cosas así, pero también se puede usar para que turista y conductor salgan ganando. Las tiendas son las mismas, joyas, agencias de viaje y trajes a medida.
Al llegar a la embajada empiezan los primeros problemas, o más bien las pedidas de pasta. Los papeles, pasta, unas fotos, unos casi 5 euros, le digo que nos las hacemos abajo, que hay un fotomatón. Esto nos cuesta la mitad, pero no toca cambiar dinero y… no hay Money changer!!! Así que solo lo podemos hacer en el banco. Mal ratio mas comisión. Luego volver ha hacer la cola, mas pagar las visas, mas el bueno, ya os llegara un mail diciéndoos si tenéis la visa o no, si no la tenéis se os devuelve el dinero de la visa, pero no los tramites, bueno como en todos los sitios. Al final unos 130 euros más o menos diría, porque fue hace un tiempo largo.
black buddha, en el temblo de big Buddha

Para la vuelta llamamos al tuk-tuk, pero antes comemos algo, una sopa mala, pequeña y cara. Sitio de oficinas, tipos con corbata, precios inflados. En las tiendas nos pasan cosas graciosas. A Marine le paso lo que me paso a mí la primera vez, la llamaron pobre, y quien? Un indio, aiva la ostia. Después de pasar un rato en la tienda de trajes a medida a 100 pavos, nos dijeron que porque malgastábamos nuestro tiempo y el suyo, que si no vamos a comprar nada por que entramos, luego otro intentó hacerme sentir mal. Yo le dije que no quería trajes ni pollas de esas. Que buscaba camisas baratas y de calidad para la boda de un colega, otra historia inventada, me dijo que ya que me hacia camisas que me hiciera 3, que así era más barato, luego regateamos el precio, le gane el pulso y cuando gane le dije, bueno en realidad no estoy muy convencido, lo mismo no voy, entonces el tipo se mosquea conmigo, y me dice que porque hago eso, que soy mala persona, que si no voy a comprar porque le hago perder el tiempo, y yo entonces le respondo que lo que hago es pasar el tiempo aquí para que me salga gratis el viaje, el tipo se mosquea mas, y yo le digo que esto, es como en India, hay que comer mucho la oreja y tocar un poco los huevos. Es un recuerdo de su país. Creo que no le hizo mucha gracia, yo me partí la caja viéndole como se emocionaba imaginándose esa comisión y su desilusión al ver que esta vez el blanco es el que hacia negocio con él. En la agencia de viajes un poco más de lo mismo, una india, nos quiere vender un paquete a Chiang Mae, nos vende el bus turista, comida para todos los días, un trekking de 3 días por la selva y el billete de vuelta. La decimos que es caro, nos dice que no, pero que puede cambiar algo del billete. Sigue siendo caro, así que cambia algo de las comidas, sigue siendo caro así que cambia algo del alojamiento, sigue siendo caro así que la preguntamos si podemos contratar el trekking allí, nos dice que sí, pero que es más caro allí, porque es en el sitio y te cobran comisión. Bueno después de un rato dando vueltas la decimos que nos vamos, que tenemos que pensárnoslo, que venimos mañana. Ella se enfada, grita, pierde los nervios por no vender, nos dice algunas cosas que no entendemos y nosotres nos echamos unas risas. Debe de ser duro para elles vivir en ese mundo, viviendo solo de lo que puedas venderle a alguien. Ahora me acuerdo de mi haciendo socios de ONG’s pero joder, que se lo tomen un poco más calmado, no? Quizá sea porque en realidad hacen muy buen negocio, y tanta cantidad de dinero los haya cegado, ya no tratan con humanos, solo con dólares andantes, y a no son humanos, son un speech y una sonrisa fabricada para tu confianza en elles. Ya se me yo ese mundo un poco. Que se jodan. Un poco más de lo mismo con las joyerías, quitando que de verdad, estos tipos si eran amables, y te contaban las cosas con respeto y dedicación.
detalle de las puertas del templo
big buddha
De vuelta le pedimos que pare en el big Budda, para que Marine lo vea, y que nos espere. Nos tiramos un rato largo, pues yo aprovecho para hacer algo de meditación, y obviamente, al salir, ya no había tuk-tuk. Bueno el camino son 20 minutos a casa, aprovechamos para comer unos bollos, unos helados y unas frutas, hace un calor de la ostia.
Llegamos, a Kaos and Road, cambiamos dinero para la semana, andamos un poco en ese circo de personas, pasamos el rato, y para cenar volvemos al puesto del otro día, 30 baths por plato, 75 céntimos, en cualquier otro restaurante alrededor, turista, el plato mínimo son unos 100. Así que muy alegremente comemos en nuestro puesto de la calle. Arroz con pollo o cerdo de muchas maneras, no hay vegetales ya. Por lo bien que lo hemos hecho nos tomamos un donut casero de postre. La calidad…bueno, tailandesa, el precio también tailandés, 5 baths, a este precio todo sabe bien.
Al día siguiente toca la aventura de llegar a Ragnon, Pattaya. El primer bus, el urbano, fue más o menos fácil, sin dar vueltas alrededor de la ciudad. En la estación la cosa ya se complico mas, porque hay 2 Ragnon, o Rayon, depende de quién lo escriba, y todo depende de una pequeña pronunciación nasal muy típica de esos países que nosotres, europeos, no somos capaces de imitar fácilmente. Como no pueden admitir que no saben dónde comprar el billete, o que sitio decimos, o que sencillamente no saben inglés, todo el mundo nos manda para algún sitio. Información, 2º piso, nos manda a la ventanilla 21, en el 1º. La 21 nos manda a la 12, también en el 1º, la 12 nos manda a la 34, en el 2º y la 34 nos manda a la 21 de nuevo. Ya en la 21 le decimos que nos den el billete, que no queremos seguir dando vueltas, y nos dice un ah!!!! Ragnon, si si, es aquí. Será que no dijimos bien Ragnon como un tailandés y sonábamos más a chino. El bus es un largo camino, como siempre, pero el bus es cómodo, se ven mogollón de edificios enormes en toda la ciudad, templos en cada callejón, entramados de casas, entramados de calles. Entramados de personas y un kaos para ser cartero o taxista. Después de unas 4 horas llegamos al destino, Ragnon.
como Vencecia, pero sin tanto glamour, Bangkok fue conocida por sus canales.

Como voy un poco atraso con las historias diré que ahora mismo estoy en India, pase por Calcuta, hice una semana del voluntariado Madre Teresa y nos fuimos de ese negocio, Calcuta esta petao de Españoles por el voluntariado, no sé qué cojones tendrán que hacer allí, si en España tenemos mogollón de cosas por hacer, será que queda más bonito decir que ayudo en la India a ayudar en el hospital princesa, donde también hay ancianos, o en cualquier residencia. Pero esto ira en otro capítulo, después nos fuimos a Darjeeling, las montañas del Este, en la frontera con Nepal, donde nos pusimos malos. Yo con fiebre y malo de la tripa y Marine más o menos igual. No vimos nada, solo una enorme nube 24 horas, y luego nos vinimos aquí, donde estamos, Bodgaya, la ciudad donde Budda alcanzo la iluminación bajo un árbol. Así que estamos sanos y salvos. Y con un calor de la ostia.

sábado, 7 de julio de 2012

YA ME LO SABIA YO...


Cogemos un bus hasta la frontera, ya en Tailandia, no sé porque, pero me pasa de nuevo mi temor en Tailandia. No sé porque, pero no me gustan del todo. No he dado con gente sincera de verdad, solo con buscadores de dinero. No nos entendemos, no ya solo porque no hablan inglés, sino porque me da como que ni hacen por ello. No digo que todos los thais que he encontrado sean malos, alguno me he cruzado que no era ni bueno ni malo, he imagino alguno que nos ayudaría de buena voluntad, aunque no le recuerde. Bueno lo que decía, el primer tema es la frontera.
En la frontera, haciendo visas
(El poli ya me ha dado un toque por acercarme demasiado a la ventana, mirar que hace con mi pasaporte y no mirar a la cámara la primera vez que me hace la foto, así que va a estar divertido)
-A dónde vas?
- a Bangkok,
-a qué?
- A hacerme una visa.
 - Tú ya has estado aquí. No?
- Si.
 -Y porque vuelves?
- Ha hacerme una visa.
-que visa?
-India
Porque?
-por que es más fácil
-porque no la pides en tu país?
-porque estoy en Asia, soy europeo
-porque no vuelves y la pides?
-porque estoy en Asia
-Tu dirección en Tailandia?
Cómo? Yo que sé, una guest house.
–Cual?
-Pffff yo que sé, sir. La primera barata que vea.
–dame una dirección.
-Mmmm kaosand road?
-Escríbelo
(Lo escribo, mal, a posta, por tocar huevos)
-está mal escrito, escríbelo de nuevo
-yo no se tai ni cómo escribirlo, tu sabes escribirlo, hazlo tu.
Pues así es como me reciben en Tailandia, el país de las sonrisas. Luego viene el turno de Marine, las mismas preguntas casi. Hasta que le dice que viene conmigo. GILIPOLLAS.
Y a continuación la bajada del bus, taxistas nos rodean, nos mienten, nos intentan timar, no nos dejan incluso casi ni andar. Bienvenido a Tailandia. Bueno el primer bus, nos cobran 900 bhats, 40 son un euro. Nos dicen, por supuesto, que es el más barato y que no hay otro. Vamos a la segunda agencia, son 800, el más barato. Pedimos otro tipo de bus, y lo hay, mas barato, pero quizá fue un error cogerlo. Es una minivan. Bueno aprovechamos el tiempo que tenemos para ir a cenar. En el camino conocemos a un tipo que vive en suiza, de origen marroquí, pero creció en algún país de Europa del  este, o es lo que pude entender, porque no habla ni papa de ingles, Marine no entiende su francés y no hay dios que sepa que gestos hace, porque no hace nada. Solo habla en algo parecido al ruso. 
primeras calles de tailandia

La minivan son unas 12 horas más o menos, con paradas constantes, sin podernos reclinar, sin podernos mover, vamos un lujado. Llegamos a Bangkok a las 9 y algo más o menos, nadie nos entiende, nadie hace por entendernos, solo los taxis quieren hablarnos, para decirnos que no hay buses, que solo se puede llegar en taxi a la ciudad, PERO SI ESTAMOS EN UNA ESTACION DE AUTOBUSES!!!! QUE ME ESTAS CONTANDO COLEGA!!! Bueno un par de chicas hacen por ayudarnos, nos mandan a una ventanilla. Aparece un punto de información pero no hablan ingles. Bueno damos vueltas buscando un bus o alguien que nos diga dónde coger el bus. Al final aparece, después de 15 eternos minutos danzando por tiendas, ventanillas, gente y sin fin de taxistas.  De alguna manera llegamos al bus, llegamos a kaos and road, y llegamos a una guest house. Ahora, después de recordar esto, necesito un descanso. Hace calor, mucho, solo puedes sudar, es casi asfixiante, es ruidoso, lleno de tuk-tuks, taxis de 3 ruedas sin contador, así que el precio va al gusto del conductor. Comida callejera, gatos, perros y ratas, y turistas, muchos turistas. Es una calle llena de atracciones para el blanco a precios baratos, alcohol, drogas, sexo, masajes, ropa, tatus, cacharros estúpidos, comida, música… todo lo vendible.
Seguira…

HASTA LA VISTA, MALAYSIA


La carretera hacia Tailandia sigue, y nosotres seguimos con ella. Hacer autostop no es fácil… ni difícil. Es tiempo, energía y positividad. Es aprender a interactuar cuando no hablais el mismo idioma, cuando no saben que quieres, pero quieren ayudarte, es aprender a agradecer cadas gesto, incluso cuando el destino, con cada coche, parece mas difícil de alcanzar. Autostop es un modo de vida casi, una filosofía, un enfrentarse al dia sin saber que va a pasar, y si puedo hablar en plata, diría que me la pone dura. Es algo excitante no saber que va a pasar, y esperar que por algún casual, alguna razón mistitca, por alguna cosa que ignoramos, al final, siempre sale bien. Siempre acabamos en algún sitio.
Esta vez nos cogieron un par de chicos y nos dejaron en un McDonald, luego esperamos en la entrada de la autopista, algún coche nos mira con cara de no saber que queremos, otros nos miran raro, otros nos sonríen, otros nos dicen hola, otros tocan el claxon, y alguno para a pedir pasta. Otro para, pero nos dice que va 10 km, nos quedan todavía unos 300 km mas o menos hastala frontera de Tailandia.
Como siempre, esperamos a nuesto angel, y aparece. Al principio es un macarra, coche medio roto, con música macarra, con pintas de macarra…vamos que le faltan los oros y los dados en el espejo. Pero como es Malasia, y no hay macarras, pues no se como clasificarle. También me pasa que ha veces sigo intentando clasificar a la gente por imaginarme por donde pueden salir. El tipo es majo, fuma, corre, tiene alguna herida, y cuando le cuento 2 palabras en Bahasa se emociona. Me empieza a habalr en su idioma, le respondo qure no hablo tanto, y me dioce que si le puedo responder, que hablo, bueno, halla el. Se llama Jai Jai (Ye Ye) lleva helados , trabaja de repartidor, pero intuimos que es el jefe. Nos cuenta un poco su vida, no es un macarra, pero tiene su vida de malavida. Peleas, movidas, novias, outlaws, … Nos dice que si hemos comido, que tiene hambre, no podemos decir que no, aunque pensemos que se nos hace tarde. Comemos, vienen sus colegas, nos echamos unas risas, y nos dice que se esta haciendo tarde, que si queremos pasar la noche en su casa. Vive solo, en un apartamento con 2 habitaciones. No podemos decir que no a esta invitación tampoco.
Karaoke
Al llegar a casa nos dice si queremos salir, que es sábado. Lo tomamos con ganas, si quiere salir, salimos, bar, disco, bolos, peli, nos da igual. Al final sale peli, y no una peli en casa. Nos vamos al cine. Aunque llegamos tarde, las entradas ya estanc omradas, vamos con unos amigos suyos, que habaln ingles. La peli es Madagascar 3, en 3D, y vaya pasada!!! Con gafas y todo. La verdad que como experiencia, fue fantástica. Nos reimos, compartimos momentos divertidos, confiamos en el mundo y el mundo nos da lo que buscamos, humanos. Luego vamos a seguir la noche, toca karaoke, un clásico en las noches asiáticas. Un edificio de 2 plantas, todo llenos de salas para cantar. Sobre nuestra calidad….bueno, ya me conoceis, un poco desafinado, un poco rápido a veces, un poco despacio otras, no encuentro el tono, no se me la letra…un mundo de pequegnos fallos que hacen del momento algo memorable para los 6, Jay Jay, la pareja y el hijo, y Marine y yo. Como se supone que hablo Bahasa, y lo puedo leer, pues también canto en Bahasa.Antes de ir a dormir hay que hacer la gran actividad malaya, MAKAN, vamos, comer.  La noche termina y tenemos otro grna amigo en malasia. Empezamos el dia sin saber ni siquiera si encontraríamos una guest house donde dormir, y ahora tenemos un colega que nos ofrece su casa.
A la mañana siguiente se ofrece a llevarnos a una estación de servicio donde otros coches puedan recogernos facilmwente, pero antes se empegna en que hay que desayunar, y que el quiere pagar de nuevo. El a pagado todo, no nos ha dejado pagar nada, somos sus invitados en su país, y se siente en la obligación de recibirnos con lo mejor que pueda. Asi nos pasa con todos los malayos.
en algun restaurante de algun lugar en Malasya, tomando ice tea with lemon
Esperamos en la estación, enfrente de una gasolinera, hace un calor horrible, ya no queda agua, casi no hay sombra, no hemos dormido mucho y lo que menos nos apetece es esperar al sol. Otra vez miradas, gestos incomprensibles, largas explicaciones que no llevana ningún sitio, y al final 2 empresarios que nos ofrecen llevarnos al siguiente punto, y a la estación de buses. No queremos buses, pero son las 12 casi, y no hemos avanzado nada. Tenemos una semana para hacer la visa India, y asi no llegamos ni a Tailandia.

miércoles, 4 de julio de 2012

ALTOS SITIOS, GENTE DE ALTURA



El bus a Cameron Highland es largo, una hora hasta las montañas, después 4 horas de subida. Curvas, baches, saltos, más curvas y más agujeros y más saltos, además es de noche. Que divertidas son las carreteras!!! Intentamos hablar pero hay mucho ruido, dormir pero nos movemos mucho, ver una peli pero se marea, en fin, el camino se hace largo.
Llegamos de noche, el sitio es fresco, huele fantásticamente, a humedad, a campo y a la gran cantidad de flores que hay por las calles. Rosas, jazmines, gardenias, y otras tantas que no sé, pero que hacían del sitio un magnifico jardín.  Buscamos una guest house pero todas cuestan un pastón, nos piden 80 ringets, unos 20 euros. Además solo tienen  la última habitación. El sitio es muy bonito, demasiado para nuestro bajo coste. Todo está lleno de turistas, no solo europeos, sino también malayos. Es holidays season y esta a full. Volvemos en busca del colega thai que nos ha ofrecido su ayuda y en el camino conocemos a Yassine, uno de los mejores regalos del cielo. Viene con una pareja musulmana, pero hablan en ingles. Ellos le dicen que nos atienda, que no se preocupe, que luego le ven por la noche. Hablamos un poco antes de ver la guest house, precio, y condiciones, el me caza a la primera, español, portugués o italiano. Con el pelo, el ingles y regateando precios. Yo también le cazo fácil, moreno de piel, pequeñito, con una sonrisa amplia, y dando gracias al cielo… es de etnia india, ósea que indio o bengalí. Nos reímos y nos caemos bien. El precio son 30 por noche, con desayuno incluido y posibilidad de cocinar en casa.
Le seguimos hasta la habitación, y vaya habitación, es más grande que mi salón, y por si fuera poco no tiene solo una cama de matrimonio, tiene 2!!! Por si discutimos o algo imagino. Después de dejar los macutos nos pregunta si tenemos hambre, que tiene algo de cena que ha cocinado hace un rato. Antes de poder responder ya ha puesto los papeles de periódico en el suelo, sacado los platos, y preparado para ofrecernos cena. Hoy toca curry bengalí, como él dice, que en realidad es el mismo casi que aprendí a hacer en Nepal, el mismo que en la India, base de patata, garlic, turmeric, ginger, cinamon, anis star, garam masala, y otras variedades al gusto, con onions, chilis y algunas hojas.  La cena es deliciosa, acompañada de dhal, las lentejas, y arroz, como siempre arroz. Después nos invita a fumar, nos dice que  los españoles siempre gustan de fumar, igual que italianos y franceses.        
LA SONRISA QUE ALIMENTA EL ALMA...

...Y LA MANO QUE NOS ALIMENTA
Después aparece la otra pareja, son belgas, de origen marroquí. Yassine trae los mapas, y toda la información recogida durante sus años allí. Empieza con un – no necesitáis contratar un tour, el camino es muy fácil y está marcado, es imposible salirse del camino, porque es todo jungla, lo venden peligroso para dar miedo. Lo mejor es que hagáis el trecking primero, podéis ir en autostop, así es más barato, y podéis conocer locales de vacaciones. Bajáis hasta los campos de té, hacéis fotos y pasáis un rato allí. Después cojeas otro coche y os bajáis en la fábrica de té, todo el mundo para allí. Es gratis y tienen un tour gratuito por la fábrica. Luego vais al pueblo, coméis algo y podéis seguir el camino hasta los campos de fresas, donde podéis comprar las fresas recién recogidas del campo. Luego seguís la carretera hasta otro punto (que no recuerdo) y así hasta Tana Rata, donde nos alojamos- El tipo es un crack, toda la información por amor al prójimo, el lo tiene claro. Le encanta la gente, de hecho, a veces vienen backpacker a ayudarle voluntariamente en los jardines de su jefe, a cambio el jefe les da comida y alojamiento. Pasamos una agradable noche compartiendo historias y aventuras, distintos modos de viajar y de hacer las cosas. Ellos van con dinero, pero solo tienen 20 días, y quieren hacer Tailandia también, se sienten con envidia sana de nosotres, viajando sin fecha, sin mucho dinero y disfrutando de cada sitio de una manera muy especial. Al preguntarnos por nuestro trabajo nos reímos todos, -mmmm travellers?- no tenemos carrera, ni trabajo fijo, ni casa, ni coche, ni siquiera carnet, y ellos están casados, con casa, con coche, con un buen puesto de trabajo y tienen envidia por tener solo un mes de vacaciones.  No sé, pero algo falla en lo que nos venden.
CORTANDO POLLOS EN...SI, HAY.

Al día siguiente vamos a la jungla, subimos la montaña mas grande de la península, unos 3000 metros más o menos, y la verdad que no me pareció tanto. Quizá porque ya estábamos altos. Andamos como unas 5 horas, con un americano de california, hospedado en la casa del CSer con el que hemos contactado. Después fuimos a comer, conocimos a Troji, el CSer, fuimos a ver los campos de té y la fábrica, los mercados locales y poco más. La verdad que el sitio es bonito y fuera de las vacaciones tiene que ser tranquilo, pero ahora, la carretera esta petada, y muchas veces pasamos por partes en las que solo entra un coche. Imaginaos la de atasco que hay.
De camino a casa nos coge una familia de origen Indio, encantadores, y deciden parar con nosotros a tomar un té y conocernos, nos ofrecen comida también, pero estamos llenos. Al terminar, amablemente el hombre nos ofrece su casa por unos días, para conocer a su familia y su trabajo. Lamentablemente no podemos ir. Las cosas de los vuelos y las malditas fechas. Al llegara a casa Yassine nos espera para empezar con la cena. Adivinar que toca. Si, correcto. Arroz, jejeje con curry. La cena es deliciosa, la compañía fantástica y ver a Marine delante de mí comiendo con las manos es un placer. No se lo dije por no interrumpirla, pero es una genia de la vida.
SENTADOS EN "LA MESA" CON "LOS CUBIERTOS" PREPARADOS
Por la mañana nos vamos a seguir el camino, autostop hasta Tailandia, si todo sale bien. La cosa funciona….a medias. Nos cogen, pero por poco rato. Y los pocos que paran, nos preguntar por dinero o nos llevan a la estación de autobuses. Los lifts son una pick up que intenta adelantar todo el rato, aprovechando cada curva, cada recta, cada atasco. Vamos un viaje divertido, sobre todo porque yo iba fuera del coche. El siguiente es una familia de Birmania, refugiados políticos. En el coche vamos el padre, la madre, dando de mamar al bebe, el hijo de unos 7 años, una hermana, con su hijo de 3 años, y una amiga. Más nosotros 2. 6 adultos 2 niños y un bebe. El coche es de hace unos 30 años, y va saltando todo el camino, además de doloroso, pues Marine va en mis rodillas, muslos huevos, es bien divertido el camino. La familia no habla ingles, menos la madre, un poco poquísimo. Menos Bahasa, así que todo es mediante gestos, pero poca comunicación.
Llegamos hasta Ipoh. El incidente gracioso fue en el restaurante, cuando al ver 2 blancos se acercaron a ver como éramos, con cara de desconcierto, al ver que les hablábamos en un rotísimo Bahasa, se acercaron a reírse.         
Y esto es lo pasado durante la visita a Cameron Highland.                                        

jueves, 21 de junio de 2012

BYE BYE FLIGHT

Otra vez, otro vuelo. Si otra vez me he quedado en tierra, esta vez no pude convencer a los sistemas, 5  minutos antes y estaba en la India, 5 minutos más tarde y sigo en KL. Me lo tomo con filosofía, es el aniversario de Le Village, la guest house donde me alojo, un pequeño paraíso para backpackers. Aquí la gente hace largas temporadas, 1 semana, 1 mes, 3 meses. Es como una pequeña casa de colegas. Aquí todos son amigos, comparten las cosas y se hacen fiestas por la noche en la terraza.
He pagado una pasta, 500 ringets, unos 125E. Pero como ya he dicho, me lo tomo con filosofía. La cosa es…cuando podre llegar a la India? Tengo un vuelo en 2 días, veremos qué pasa.

miércoles, 20 de junio de 2012

2000 km de viaje


Estoy en el bus de camino a Kuala Lumpur de nuevo, son las 12 de la noche del 19, o sea que ya es 20, el 21 tengo un vuelo a alguna hora de la mañana, que no se cual es, y viajo desde Bangkok, unos 2000 km. El primer bus son 12 horas y media, si todo sale bien, y todavía estaré en Tailandia, luego unas 5 horas hasta el siguiente punto, ya en Malaysia.
La vida me va como siempre, de un sitio para otro, y ahora mismo disfruto del insomnio de un autobús que bien podría ser un carrusel.
De entre los sueños mi cabeza no para de funcionar, siempre me salen las mejores reflexiones del día en ese momento, pero siempre soy muy vago para abrir el cuaderno, buscar un boli, porque el boli siempre desaparece cuando le necesito, y luego llevo 4 bolis en la mochila, y guardarme las reflexiones para cuando sea mayor, y en gran parte para mí mismo, o encender el ordenador y ponerme a escribir. Ahora como estoy en el bus y con eso de los saltos me cuesta menos coger impulso he decidido que voy a escribir. Me apetece escribir. Escribiré sobre nada concreto, solo dejar mi cabeza fluir, ocupar el tiempo en algo productivo, dejar mi cabeza volar.
Me planteo escribir sobre mi conocimiento pero… que puedo yo escribir, que puedo contar, qué conocimiento tengo? Al fin y al cabo todo lo aprendido viene de la experiencia, de la experiencia personal que vivimos, y en este caso como solamente yo la he vivido solamente yo puedo aprender de ella. Puedo contártela, pero no enseñártela. Por eso es una experiencia que solo yo puedo interpretar y entender. Explicare este cacao con un ejemplo más sencillo: el otro día hablaba con un informático, y el tipo me hablaba de todo su conocimiento de gigas, bits, discos duros, floppys, RGB, comando raros, redes, programas, inventos, ir a sitios que ni yo mismo sabía que tenía un ordenador, vamos que entiendo mejor a un chino que a un informático. Y esto porque? Pues porque yo no puedo compartir su conocimiento hasta que no lo experimente. Otro caso, un tiempo atrás hablaba con un músico, y él me contaba que todo tenía un ritmo, una melodía y una nota. El ruido de los coches, los semáforos, el cocinero, los vendedores, los timbres de las casas, el canto de los pájaros. Todo. Él es capaz de escuchar y clasificar todo en notas, ritmos y compases, yo solo soy capaz de diferenciar el sonido de un coche al de un camión. Otro caso divertido fue intentando explicar mi concepto de amor, amor universal y general al mundo, explicar que solo hay un tipo de amor, pero que lo dividimos en distintas partes según lo que esperamos de cada uno, tenemos amor familiar, amor de pareja, amor de amistad, amor a las tradiciones, amor a la comida, pero a cada cosa le ponemos un adjetivo distinto en función de lo que esperamos de ella. Esto no lo entendían ni por más esquemas que yo hiciera. Solo podemos aprender lo que resuena en nuestras cabezas, lo que hemos experimentado previamente. Es imposible entender y aprender algo con lo que nunca hayamos tenido un contacto previo. El conocimiento se construye sobre lo ya aprendido, como una pirámide, como una montaña, como un vaso de agua, necesita de una base para ser llenado. Construimos sobre lo ya aprendido.
Dejo un texto que viene muy al caso para esto:
Dijo, entonces, un maestro: Háblanos del Enseñar.
Y él respondió;
Nadie puede revelarnos más de lo que reposa ya dormido a medias en el alba de nuestro conocimiento.
El maestro que camina a la sombra del templo, en medio de sus discípulos, no les da de su sabiduría, sino, más bien, de su fe-y de su afecto.
Si él es sabio de verdad, no os pedirá que entréis en la casa de su, sabiduría, sino que os guiará, más bien, hasta el umbral de vuestro propio espíritu.
El astrónomo puede hablaros de su comprensión del espacio, pero no puede daros ese conocimiento.
El músico puede cantaros el ritmo que existe en todo ámbito, pero no puede daros el oído que detiene el ritmo ni la voz que le hace eco. Y el que es versado en la ciencia de los números puede hablaros de las regiones del peso y la medida, pero no puede conduciros a ellas. Porque la visión de un hombre no, presta sus alas a- otro hombre.
Y, así como cada uno de vosotros se halla solo ante el conocimiento de Dios, así debe cada uno de vosotros estar solo en su comprensión de Dios y en su conocimiento de la tierra.
Khalil Gibran, el profeta, 1923
También mi cabeza vuela sobre la idea de que viajo solo de nuevo. Marine esta en Bangkok, pues sale más barato el vuelo y yo voy hacia KL, luego nos vemos en el aeropuerto de Calcuta. Con esto no paro de pensar en  ella, en que hará, en cómo se verá, en cómo se manejará, que se que lo hará bien y no tendrá ningún problema, pero me gustaría ver esa experiencia.  También la mando mensajes de cariño, de amistad, vamos de más de lo mismo, de amor. Y es que la quiero. No voy a ponerla etiquetas, la quiero y punto. Nos entendemos muy bien, nos reímos mucho, nos somos muy útiles y nos damos mucha fuerza para liberarnos de nuestros miedos. Con eso me basta, aunque hay mucho más. Sobre la experiencia con ella mi cabeza saca: haz todo lo posible hoy, mañana las cosas serán distintas, la ocasión se fue. Aunque también las cosas hay que hacerlas a su tiempo, ni antes ni después.
Y con todo esto nos vamos a la India, me vuelvo a la India y a Nepal. Vuelvo a mis orígenes. A mis nuevos orígenes. Es como volver a casa a meditar sobre lo experimentado, para aprender lo aprendido, tomar mi tiempo y aprender, tanto que aprender!!! (ostias, ahora tiene sentido toda mi paranoia anterior, que grandeza el escribir, ahora no solo soy el escritor, sino mi propio lector. Escribo para mi, y también para quien quiera leer comeduras de tarro) Nuestro plan es hacer un voluntariado en Calcuta. Quiero “unas vacaciones”, descansar de tanto curro, tanto experimentar, tantos viajes. Tantas casas y lugares nuevos que quiero un poco de orden para comprender todo lo ocurrido. Llevo demasiado tiempo ocupado en mis asuntos y descuidando el mundo, me estoy volviendo egoísta. (parón para cenar, el autobús ha parado. Genial, la cena era gratis!!!viene incluido con el precio del billete) La  verdad que pensándolo fríamente, creo que en realidad voy a hacer el voluntariado para que me ayuden, para que me ayuden con mi idea del mundo, para romper esquemas imaginados de una realidad nunca vista, para ser más humano. Desconozco para qué voy, qué es lo que busco y qué voy a encontrar pero sé que quiero ir, algo me llama. Después volveré a un centro de meditación, me toca dar la parte que recibí, me toca ayudar a nuevos estudiantes a disfrutar de un curso sin preocuparse por nada, solo por su meditación. (Interesados consultar la página http://www.dhamma.org/, o escribir meditación vipassana, podéis encontrar información en español) y después de todo este follón pues en principio podría, que no lo sabré hasta que llegue el momento, tener algunas visitas muy especiales, lo cual me agradaría muchísimo. Pero eso ya es otro tema.
Y también quiero volver a Nepal a ver a un amigo muy especial, Daniel, con acento en la ‘a’. El hombre con el que estuve haciendo bollos y panes en Pokhara. Al irme me dijo que si iba a Australia, que por favor le comprara una caña de pescar buena, que él me la pagaba y se hacía cargo del envío. Que en Nepal la calidad no es buena y cuando coge un buen pescado se le rompe la caña. Pues bien, no la compre en Australia, la compre en New Zealand, aunque es “made in China” y tiene que sobrevivir todavía a otro vuelo, y a un largo viaje, quizá otros 3 meses más. No le he dicho nada del regalo, le escribí un mensaje y no ha respondido, solo espero que no haya cambiado de negocio, o al menos, de casa. Así puedo ir a buscarle. Seguro que le hará mucha ilusión, es un hombre bueno, siempre ayuda a la gente, siempre sonríe, cuida de su familia y de la gente alrededor. Siempre recuerdo que por la tarde, cuando íbamos a tomar el té, muchas veces nos daba unas magdalenas, o hacia bollos de más para los pobres y otra tanda para los chicos de la calle, que los venden a los turistas. También recuerdo con mucho cariño el primer día que me despedí de el después de aprender durante una semana. No sabíamos si volveríamos a vernos o no, el día anterior le dije que no iba a ir al horno por la mañana, que me iba a Katmandú a buscar a Casper y María, pero que antes me pasaba a desayunar mi bollo de chocolate, como todas las mañanas. Pero ese día no había bollo, había un desayuno especial para mí. Hizo un pan especial para mí, solo uno, con distintas harinas, y distinto tamaño. Compro atún, que cuesta una pasta allí, hizo mayonesa casera, coció huevos, le puso lechuga, tomate y zanahoria, pero sobre todo le puso amor y cariño, mucho. Me lo dio con su sonrisa más grande, y yo lo recogí casi con lágrimas, radiando en mi pecho de felicidad como si fuera un sol, un gran sol dorado. Después vino el bollo, y otros tantos panes y bollos y magdalenas para el camino. Claro que yo no podía negarle a tanto corazón tan pequeño detalle. Ya quisieras yo ser capaz de hacer cañas con mis manos, a cambio, lo que pude darle es un     caza-sueños con materiales reciclados. Luego nos encontramos de nuevo a cuando volvimos para coger el bus a la India. Y ahora, mi corazón se ensancha cuando pienso en la sonrisa que le saldrá al ver una caña que soporta 7 kilos, lo cual espero que sea suficiente.
Voy a ver si duermo un poco.
2º trayecto. Llego a Hat Yae a las 7:30, se supone que el bus sale a las 9 a KL, luego resulta que voy con otra compañía, salimos a las 9:30.
Me da por mirar los precios, me han cobrado 590 bats, unos 15E, y aquí los venden a 400. Así que se han llevado una comisión de 5E. Como me imaginaba esto he tenido una gran duda moral en el anterior bus. Al despertarme me he encontrado 200 Bats en el suelo. He pensado que serian de la mujer enfrente mía, primero he pensado en preguntarla, obviamente, como hago siempre. Luego me he imaginado que no entiende inglés, así que lo mismo se piensa que la quiero comprar o algo, o que como soy turista y con mucho dinero la quiero dar pasta. Después he pensado, si es suyo, lo va a coger. Sino, también, el turista siempre es estúpido en Tailandia, siempre nos cobran el impuesto revolucionario turístico. No importa que te sepas los precios, que se lo digas en su idioma, sea como sea, el precio para mí siempre es distinto. Así que esta vez me lo he callado, me lo he callado por la de veces que me han cobrado de más, y para pagar el extra que me van a cobrar, que de hecho he visto que me han cobrado, como siempre, un 50% extra. Si me he sentido mal? Pues no del todo, si seria de la señora o del cielo? Me da un poco igual, me ha tocado que por ser siempre legal alguien page sus propios engaños. En el bus llevamos una hora en lo que se suponía media, hasta la frontera. Otra vez han buscado el minúsculo hueco donde poner un sello. Porque siempre ponen todos los stamp juntos? Tengo unas 30 páginas, la mitad vacías y la otra mitad con 6 sellos cada una. En la parte malaya le he pedido que estrene página, a ver si el siguiente continúa por ahí. Como compañera tengo una tailandesa se 35 años, trabaja por la noche, en un club, bebe siempre que curra, así que acaba borracha siempre que curra. La he preguntado si es camarera, gogo, o yo que sé. Su respuesta ha sido muy clara. – I do everything – jejeje. Está casada con un malayo chino, pero no habla mucho cantones, nada de malayo.  Se comunican en inglés según dice. (Yo no sé como cojones se entienden, porque tiene un acentazo cerrao cerrao, mas cerrao que el mío) y así paso las horas en mis 2000 km de viaje, ya solo me quedan unas 8 o 9 horas. De paso, el autobús es confortable, sillones reclinables individuales, con la posibilidad de regular el reposa-pies automáticamente, igual que el respaldo. Vuelvo a dormir. Son las 1:30 malayas.
Al final he llegado a las 7 y media de la tarde, cansado, sudado pero feliz. Feliz de otro gran viaje realizado. Le digo hola y adiós a Malasia, mis últimas horas en un país que me ha acogido con los brazos abiertos, desde el primer día en el que fui detenido hasta el último en el que la gente me saluda por la calle d como uno más de ellos, me ha dado un idioma, un nombre, una familia y otra religión sobre la que reflexionar, pero sobre todo, me llevo sus gentes, siempre dispuestas a ayudarme, a conocerme, a darse a conocer y darse a ayudar. Te llevare conmigo haya donde vaya. Tienes un pleno defensor en mí. También le digo adiós a Tailandia, con mejor humor que la ultima vez, pero todavía me queda mucho para ser capaz de disfrutar plenamente de sus gentes. Otra vez será…

martes, 12 de junio de 2012

EN EL AMOR, YO CREO


Viernes, Busy day. Tengo que ir a la ciudad, ingresar pasta en mi banco, que me está muchos dolores de cabeza, hablar con los del micro y los cascos para el NoteBook. No funciona la idea, así que me tienen que devolver la pasta, y a todo esto, todavía no he encontrado quien me lleve. Chete esta malo, Lan tiene curro Apae no tiene ni coche ni moto, Bafro no responde. Al final aparece PIko, quien me dice que me lleva a la estación. 

De camino le digo que tengo que solucionar antes lo del micro, pero que no tengo muy claro donde era. Encontramos el sitio, lo soluciono todo sin problemas. La chica me reconoce, me pide el ticket, me dice que la caja esta sucia de café… yo la miro, la sonrío, giro un poco la cabeza en plan sorry. Miro el reloj, debuty, tengo todavía 15 mins para comer algo Cojo el bus desde TC hasta KL, se supone que Marine llega hoy. A las 6 más o menos aterrizara. Quedamos a las 7 en la estación de buses. Yo cojo el bus a las 12 y media, así tengo tiempo para ir a la guest house, pedir una habitación, ducharme, comer. 

El camino en el bus pasa despacio. Quiero llegar ya, quiero que llegue ya. Cuanto menos queda, más despacio pasa el tiempo. El tiempo se multiplica potencialmente. Quizá en base cuadrada, quizá cubica…no lo sé. Intento dormir, hace calor, sudo, el bus salta todo el rato y no encuentro la postura hace frio. Esto no funciona para no esperar. Intento leer para pasar el tiempo hasta que me entre sueño, el coche salta, se mueve todo el rato, no me concentro, hay ruido, la ventana me llama todo el rato. Miro por la ventana para disfrutar el camino, todo es igual, nada me llama en concreto, plantaciones de palma kilómetros y kilómetros. Autopistas sin final, sin principio. Siempre en el medio. Esto me aburre y me entra sueño, volvemos al principio. 

Llego a Kl a las 5.cojo el “upperground” el metro que va por los aires. Chinatown a las 5 y media. Guest house, habitación, ducha, saludos, organizar las cosas y son las 6 y cuarto. Me siento emocionado, aunque todavía no me creo del todo lo que estamos a punto de hacer. Esta vez, fuera de lo normal, llego pronto. 6:45. Lo mismo ha salido antes y ya está aquí. Doy unas vueltas, nada no está. Es normal. 

Espero en una escalera, en otra, vuelvo al punto de encuentro y me siento. 7:15, todavía no ha llegado, nos dimos de margen hasta las 7 y media. Voy a donde paran los buses del aeropuerto a esperar. 7:45  y todavía no está, lo mismo ha pasado de largo, vuelvo al punto de encuentro, tampoco esta. Vuelvo a las escaleras mecánicas, únicas escaleras que dan de la estación de buses, nada. Fumo un piti con un tipo de Bangladesh, me hago colega de un japo que también está esperando a su novia desde la misma hora que yo. Su problema es mayor, la ha mandado a otra estación, confía en que Sentral es una parada obligatoria desde el aeropuerto. Son las 8:30 y tengo hambre, no he comido casi nada en todo el día y todavía no está. Me pienso si habrá decidido no venir, si en el último momento decidió que mejor no arriesgaba. Que se quedaba en casa, con sus amigos, su familia, si vida fácil, su futuro trabajo. Empiezo a sentir miedo, miedo de haberme equivocado, de haber sido capaz de darlo todo y que al final ella no aparezca. No, no puedo sentir que me equivoque al intentarlo, yo hice todo lo posible, si no aparece, no será mi culpa, simplemente es que no debía de darse la situación. Si se marcho una vez, lo mismo no debe de volver a pasar. Son las 9 y ya no se qué pensar. Sigo esperando por inercia. Decido que si hace falta pasare la noche hasta que todo cierre, entonces, me daré por vencido. Ella no vendrá, mientras tanto, yo seguiré esperando, nada que perder y mucho que ganar. Son las 9:30 y me llama, me llama, está aquí, ha venido, ESTA AQUÍ!!! Pero se la ha olvidado que mi teléfono no funciona, yo no puedo hablar. Me escribe, llega en 20 minutos. Al fin, al fin tanta espera, tanto tiempo, tanto esfuerzo ha dado sus frutos, nos volvemos a juntar. Yo todavía no me lo creo. Marine esta aquí, la mejor colega que he encontrado para viajar ha vuelto, volveremos a ser una pareja de hitchhikers, de dormir en cualquier lado, de vivir aventuras, de dejarnos llevar, de no preocuparnos por nada, juntos, siempre nos va bien. Nos lo hemos aprendido.


Qué bonito el reencuentro, que bonito es el amor, que bonito es el momento en el que nos encontramos de nuevo, que ganas de comernos a besos. Tantas preguntas, tantas curiosidades, tanto por contarnos, tanto por hacer. Y a los 2 días, como siempre, la cosa funciona a la perfección, es como el día en el que lo dejamos, nos entendemos igual de bien, nos compaginamos igual de bien, las mismas bromas, los mismos gestos, nada ha cambiado pero todo es diferente. Huele a aceptación mutua, a reconocimiento en el esfuerzo, en lo mucho que nos jugábamos desde el principio. La relación es la misma, la cabeza es distinta. Somos conscientes de que nos queremos, de que nos podemos hacer daño, de que nos podemos hacer mucho bien, pero sobre todo, somos conscientes de la vida. No sabemos que pasara mañana, pero sabemos que el presente es nuestro, y no queremos malgastarlo. Hemos decidido hacer nuestra vida a nuestra manera, fuera de convencionalismos, de seguridades, de fracasos sociales. Lo que nos importa es el aquí y ahora, la vida en su más intimo sentido. Lo que nos hace latir con fuerza, con pasión, con amor. Hemos apostado todo a una carta, a un sentimiento, al motor de la vida, a lo más humano, a la religión más maravillosa de todas, al AMOR.

Pasamos unos días en KL, en la capital, nos hacemos algunos colegas, yo mejoro mi Bahasa Malayu, y ella mira todo como quien viene por primera vez. Yo la veo y reconozco mis tablas, me siento muy a gusto con toda mi experiencia, con toda su novedad. Es como descubrir Asia de nuevo, pero con la experiencia de alguien que ya se lo ha pateado. Con la seguridad de que nada malo va a pasar.

Esto es Batu Caves, un templo hindu,


A los pocos días volvemos a la carretera, a probar autostop, salir de KL es una locura, aquí nadie sabe lo que es autostop y mi poco y pobre Bahasa no se si nos ayuda o los confunde mas. El primer día nos recoge David, un tipo de Nigeria, nos invita a conocer a su familia, a sus colegas, y al final acabamos en un bar lleno de africanos, bebiendo cerveza. El tipo lleva 4 latas desde que nos ha recogido, a las 2 de la tarde. SU vida se mueve en una esfera un tanto mafiosa, no sabemos muy bien a que se dedica, solo que no tiene permiso de trabajo, así que hace business, algo como importación y exportación. Nos dice que puede hacer mucho dinero, y que dios le ayuda, habla mucho de dios, de un dios cristiano. Es de la iglesia de Pentecostés. Al final, la noche termina con su rodilla fuera de lugar, que sensación más extraña la de ver la espinilla totalmente apuntando hacia fuera, vamos que se le salió la rodilla del todo. Se monto un pollo allí, la gente en corro, unos que le quieren mover la pierna, otros que no. Aquí, como en todos los sitios, todos somos médicos y sabemos que hay que hacer, pero querría yo verlos a ellos en el suelo con la rodilla así. Yo intento hacerle espacio y preguntarle que quiere, un médico, un tirón en la rodilla, moverla despacio, pero hay tanta gente y la música esta tan alta que no podemos comunicarnos. Al final todo se soluciona, tiene la rodilla en su sitio. A todo esto, hay que añadir que nos llevamos a su hija, una bebita de casi 3 años, una lindeza de niña. Obviamente se quedo dormida en la fiesta, casi como nosotros, mientras el padre bailaba  y nosotros, bueno mas Marine que yo, cuidábamos de ella. 
Marine, yo, David (Deivid) y Anita

Al día siguiente volvimos a KL, nos despedimos de David con un emotivo abrazo por todo lo pasado, pero contentos de salir de ese mundo. Una experiencia más, pero no la que más buscábamos, jeje, eso nos pasa por tanto dejarnos llevar.

 Esta vez nos hicimos con un mapa en la oficina de turismo, y decidimos que vamos a Cameron Highland en bus. Nos dicen que el último es a las 3:30, miramos el reloj, son las 2:30. Corremos hasta la estación de autobuses,  con el estrés de vernos otra noche más en KL y al llegar, hay otro a las 5 y media, y de paso miramos la hora, el reloj de la oficina estaba adelantado media hora casi.

Nuevo tatu por un colega aprendiz. IN LOVE, I TRUST


Continuara…

LA CARRETERA ESTA LLENA DE COSAS MARAVILLOSAS, PERO MUCHAS VECES ENVUELTAS EN UN PAPEL QUE NI MUCHO MENOS PARECE DE REGALO